Certeza

Como el que, con nubes oscuras,
Anuncia el chaparrón.
Como el aura antes de la convulsión,
El calor antes del temblor.
Como mis ojos, antes de que suene el despertador.
Como las flores mojadas por la mañana… sin lluvia.
El olor de la tierra el primero de mayo.
La brisa del Viernes Santo.
Como el mar agitado una tarde… sin tormenta.
Como el sabor de las judías de mi abuela… desaparecidas.
La mirada penetrante de mi marido.
Las caras de mis hijos cuando vuelven del colegio.
O el silencio.

Certeza.

¿Es así como eres?

Llegas como una ola a la orilla
Y mojas la arena sin inundarla.
Eres como la brisa que despeina mi pelo
Y hace bailar las palmeras.
Como la acústica de un mar en calma.
Como el pequeño granizo que cae en una tarde soleada.
Como la luz del sol que entra por una rendija.
Como la sonrisa de un cuerno de confeti en Instagram.

Así eres, certeza.

Te leo
Sin fallar.
Y te siento.
Y en ti confío,
Como la madre
Que sabe que el pecho calma el llanto,
O como el perro que, tras una puerta,
Conoce el olor de su amo.

Y creo,
Aunque te disuelvas en el agua
Como el limón.
Aunque ningún GPS pueda localizarte,
Sigues tejiendo, para mí,
Un camino
Como una estela sobre el mar

Que alisa las arrugas de mis ojos
Y
Me conduce a tu nido,
Un lugar cálido, lleno de alimento y compañía,
Donde habitas
Y borras
Y limpias,
Como una esponja que friega,
Cualquier fragmento de duda,
Y te restableces en mi alma
Como la hiedra en una pared-
Imposible de silenciar,
Imposible de ignorar.

La certeza, como el amor,
Nunca se desvanece.