{"id":1288,"date":"2026-02-17T20:53:25","date_gmt":"2026-02-17T20:53:25","guid":{"rendered":"https:\/\/am.cloudnine.com.do\/el-sueno-del-gato-libro-de-autores-de-la-escuela-de-escritores-de-madrid\/"},"modified":"2026-02-19T17:02:45","modified_gmt":"2026-02-19T17:02:45","slug":"el-sueno-del-gato-libro-de-autores-de-la-escuela-de-escritores-de-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.anamagnolia.org\/es\/el-sueno-del-gato-libro-de-autores-de-la-escuela-de-escritores-de-madrid\/","title":{"rendered":"El sue\u00f1o del gato. Libro de autores de la Escuela de Escritores de Madrid:"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El sue\u00f1o del gato<\/strong> es el quinto volumen colectivo publicado por la <strong>Escuela de Escritores de<\/strong> Madrid, una obra colaborativa que re\u00fane relatos breves y textos narrativos desarrollados a trav\u00e9s de sus talleres de escritura creativa. Esta publicaci\u00f3n consolida una tradici\u00f3n editorial que pone de relieve el talento de sus alumnos y profesorado, reflejando la madurez literaria alcanzada en su marco pedag\u00f3gico. <\/p>\n\n<p>El libro presenta una serie de piezas breves que giran en torno a la figura simb\u00f3lica del gato, explorada a trav\u00e9s de m\u00faltiples registros narrativos: lo fant\u00e1stico, lo \u00edntimo, lo cotidiano y lo metaf\u00f3rico. A trav\u00e9s de estilos diversos, los textos abordan temas como la identidad, los sue\u00f1os, la memoria, las relaciones humanas y la imaginaci\u00f3n como espacio de libertad creativa. <\/p>\n\n<p>M\u00e1s que una simple antolog\u00eda tem\u00e1tica, <em>El sue\u00f1o del gato<\/em> muestra el enfoque pedag\u00f3gico de la Escuela de Escritores: la t\u00e9cnica narrativa, la exploraci\u00f3n de la propia voz y la experimentaci\u00f3n formal. Cada relato revela la pluralidad de perspectivas que pueden surgir de un impulso literario compartido, confirmando que la escritura colectiva no diluye la individualidad, sino que la refuerza. <\/p>\n\n<p>Con este quinto volumen, la Escuela reafirma su compromiso con la educaci\u00f3n literaria y la promoci\u00f3n de nuevas voces, ofreciendo a los lectores una atractiva colecci\u00f3n que celebra la escritura como un acto de imaginaci\u00f3n, disciplina y sensibilidad.<\/p>\n\n<p>En este libro, <strong>Ana Magnolia M\u00e9ndez<\/strong> participa con el relato <em>\u00ab\u00c1lgida\u00bb.<\/em> <\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00c1lgida<\/strong><\/h2>\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas veces te o\u00ed decir las mismas palabras? No lo recuerdo, pero el eco de tu voz -ahora silenciosa- a\u00fan resuena en mi cabeza. <\/p>\n\n<p>El hecho de que ya no puedas hablar, ni insultarme, ni echarme en cara tu inteligencia contra mi estupidez, tu \u00e9xito profesional contra mi fracaso, o tu linaje contra mi apellido, sin duda facilita las cosas.<\/p>\n\n<p>Tal vez seas t\u00fa quien contenga las respuestas que mi vida necesita para encontrar por fin su sentido. Aunque tal vez sea mejor que me responda a m\u00ed misma: \u00bfPor qu\u00e9 tuve cuatro hijos contigo? \u00bfPor qu\u00e9 soport\u00e9 tus chantajes, tus maltratos, tus humillaciones?  <\/p>\n\n<p>Casi me inclino a creer que soy el responsable de mi propia desgracia y de estos veinte a\u00f1os de agon\u00eda abierta a tu lado.<\/p>\n\n<p>Mi hermana vino a verte y t\u00fa abriste los ojos. Con ellos, intentaste obligarla a salir de tu habitaci\u00f3n, de tu casa; pero tus ojos olvidaron que ya no hablas, y mucho menos mandas en la que, ir\u00f3nicamente, es la casa que compraste con tu dinero y en la que hoy soy la \u00fanica autoridad. <\/p>\n\n<p>Ahora que se ha ido y te noto m\u00e1s tranquila, quiero decirte algo. Supongo que por fin ha llegado el momento. Est\u00e1s limpia; la enfermera que contrat\u00f3 Luis te mantiene impecable. Te has tomado la sopa y me miras con ternura, tal como siempre so\u00f1\u00e9 que lo har\u00edas. Pero no deseo molestarte, as\u00ed que ir\u00e9 directamente al grano:    <\/p>\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 me has llamado \u00ab\u00e1lgida\u00bb?<\/p>\n\n<p>La palabra son\u00f3 tan contundente en tu boca, tan atronadora&#8230; pero yo no la entend\u00ed. Era comprensible que me llamaras ignorante, pues s\u00e9 que hay muchas cosas que ignoro; o fea, porque despu\u00e9s de mi \u00faltimo parto mi boca qued\u00f3 ligeramente torcida. \u00bfPero \u00e1lgida? \u00bfQu\u00e9 era eso?   <\/p>\n\n<p>Confieso que durante a\u00f1os conviv\u00ed con la duda, hasta que un d\u00eda me atrev\u00ed a coger uno de los diccionarios infantiles y buscarlo. All\u00ed estaba, tan amenazador en la p\u00e1gina como lo hab\u00eda sido en tus labios. <\/p>\n\n<p>Desde aquel d\u00eda, se ha enredado en mi mente, como cuando el m\u00e9dico me explic\u00f3 que el accidente te hab\u00eda dejado sin poder hablar ni moverte, aunque no sin poder o\u00edr, entender ni comer; o cuando me dijeron que eras gay. Sinceramente, no entiendo mucho, pero lo que s\u00ed entiendo ahora es lo que significa la palabra <em>\u00e1lgida<\/em>. Aun as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 me la dijiste?  <\/p>\n\n<p>No puedo deducirlo, Omar. Francamente, no puedo deducirlo. No es porque llevemos veinte a\u00f1os juntos y tengamos cuatro hijos en com\u00fan. En verdad, contigo nunca sent\u00ed absolutamente nada. Fue simplemente una actuaci\u00f3n de menos de diez minutos que me dejaba despu\u00e9s con los ojos \u00e1lgidos fijos en el techo.    <\/p>\n\n<p>Tampoco era porque, la mayor\u00eda de las noches, mientras t\u00fa y Luis sal\u00edais de fiesta, yo calmaba mi propio anhelo de ti y te imaginaba de todas las formas que hab\u00eda so\u00f1ado, fantas\u00edas que me permit\u00edan volar a lugares incre\u00edbles y sentirme una mujer realizada y feliz.<\/p>\n\n<p>No, Omar, no es eso. Como sabes, no eres el \u00fanico que ha estado en esta hermosa cama que has comprado. <\/p>\n\n<p>No me mires as\u00ed, Omar, \u00bfo no sab\u00edas lo de Luis? Cre\u00eda que s\u00ed, ya que siempre hab\u00e9is sido muy buenos amigos. T\u00fa mismo dijiste que Luis era como la otra parte de ti: no s\u00f3lo tu amigo de toda la vida, sino tu hermano, tu confidente, tu otra mitad, la que nunca te traicionar\u00eda, tu confianza. \u00a1Tus ojos est\u00e1n a punto de estallar, Omar!   <\/p>\n\n<p>Tranquil\u00edzate. Y sinceramente, lo siento. No sab\u00eda que no eras consciente. Lo que s\u00ed quiero decirte es que con \u00e9l nunca me qued\u00e9 mirando el techo. Y si un d\u00eda se me ocurri\u00f3 mirarlo, te juro que no vi su blancura, ni las cornisas, ni la l\u00ednea de cien hormigas negras que sub\u00edan desde la esquina izquierda hasta la bombilla, porque estoy segura de que el techo se abri\u00f3 y vi el cielo.    <\/p>\n\n<p>Mi hermana me dijo que buscara mis propias respuestas. Y tiene raz\u00f3n, Omar. No quiero atormentarte. Quiero que vivas con dignidad, que te hagan la cama, que Luis siga administrando tu dinero, tus negocios y todos tus dem\u00e1s asuntos, tal como me habr\u00edas pedido si pudieras hablar. No podr\u00eda hacerlo. Soy demasiado ignorante y demasiado fea para eso.     <\/p>\n\n<p>Pero antes de abrir esa puerta y dejar entrar a tu linaje, tengo que decirte algo: evidentemente, no soy \u00e1lgida.<\/p>\n\n<p>Pero, Omar&#8230; \u00bfqu\u00e9 eres?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sue\u00f1o del gato es el quinto volumen colectivo publicado por la Escuela de Escritores de Madrid, una obra colaborativa que re\u00fane relatos breves y textos narrativos desarrollados a trav\u00e9s de sus talleres de escritura creativa. 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